El Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol se adelanta hoy a la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente con la entrega de los premios a la gestión ambiental a las empresas que trabajan en la infraestructura, un reconocimiento que este año celebra la décima edición.
En línea con su compromiso de minimizar la huella ambiental aeroportuaria y su apuesta firme por la consecución de un transporte aéreo más sostenible, el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol reconoce, un año más, las buenas prácticas medioambientales de las empresas que operan en el recinto aeroportuario, valorando sus esfuerzos en sostenibilidad y prácticas de aviación sostenible. Estos galardones son el resultado de una colaboración estructurada y continua con todos los agentes del ecosistema aeroportuario: aerolíneas, ‘handling’, arrendatarios y proveedores.
En la décima edición, los galardonados han sido el Complejo Ambiental Costa del Sol, gestionado por Urbaser y propiedad de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, en la categoría de proveedores; Menzies Aviation, entre los agentes de asistencia en tierra (‘handling’); Select Service Partner, en la categoría de servicios comerciales, y las compañías aéreas Air Europa y Norwegian, como aerolíneas nacional y europea, respectivamente.
Las empresas premiadas han destacado por la notable mejora en el control de los aspectos ambientales, así como por la colaboración y el esfuerzo realizado para la adaptación a los nuevos requisitos que surgen de la legislación ambiental.
En el acto de entrega, los responsables de Medio Ambiente del Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol presentaron los avances de la infraestructura en el Plan de Acción Climática de Aena y las actuaciones locales. Los ganadores, por su parte, compartieron sus mejores prácticas y los aspectos de sostenibilidad más destacados de su desempeño ambiental y su candidatura.
La filosofía de estos premios pasa por reconocer el compromiso de todas las empresas que desarrollan su labor en el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol en la reducción de su huella ambiental y su contribución a los objetivos de mejora evidenciados durante el año, evaluado en los controles ambientales a empresas que realiza Aena.
Para calcular las aportaciones de las empresas que desarrollan su labor en las instalaciones aeroportuarias en estas líneas de acción, el aeropuerto puntúa factores como la eficiencia energética, el uso de energías renovables y de una flota sostenible, la reducción y compensación de emisiones, la huella hídrica eficiente, la economía circular y la cooperación y concienciación.
El Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol ha desplegado un enfoque de gobernanza medioambiental y social integral que desvincula el crecimiento del tráfico del impacto ambiental mediante diversos pilares interrelacionados: descarbonización y transición energética, gestión eficiente y circular del agua y modelo de economía circular hacia el desperdicio cero (‘zero waste’).
Huella ambiental del aeropuerto en 2025
También los registros del desempeño medioambiental del Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, siguiendo la estrategia de sostenibilidad de Aena, arrojaron reducciones de consumo durante el pasado año en comparación con 2019 (año base de los cálculos medioambientales).
Agua
En cuanto a gestión eficiente y circular del agua, el consumo de agua potable por pasajero se redujo un 42% en 2025 gracias a medidas como la monitorización de consumos, el control de presión, el uso de sensores automáticos o la recirculación del agua de climatización de la central termofrigorífica y su reutilización posterior en diferentes instalaciones.
En líneas generales, en el camino para la consecución de una huella hídrica eficiente en las instalaciones, el aeropuerto desarrolla una serie de trabajos de manera integral, que van desde la digitalización de las instalaciones (actualización de redes de riego y abastecimiento) al control de los consumos.
Energía 100% renovable por sexto año consecutivo
El consumo energético también disminuyó el pasado año en comparación con 2019. Concretamente, el uso de la energía, que en el aeropuerto procede de fuentes 100% renovables, disminuyó un 19% por pasajero respecto a 2019. Actuaciones como la sustitución de las luminarias por iluminación tipo LED, la incorporación de sistemas de recuperación de energía en los elementos electromecánicos o la renovación de la climatización son algunas de las medidas que han contribuido a un consumo más eficiente en las instalaciones aeroportuarias.
Residuos
En cuanto a economía circular, el 71% de los residuos urbanos de la infraestructura se aprovecha y valoriza; es decir, se transforma en nuevo recurso mediante el reciclaje, la reutilización u otros procesos. Para ello, se apoya, además de en los complejos ambientales de la provincia, en la planta de transferencia del propio aeropuerto, operada por un centro especial de empleo para personas con discapacidad, donde se realiza una mejora de la segregación en origen.