El Aeropuerto de Vigo cerró el año 2025 con 1.114.810 pasajeros, un 5,3% más que en 2024. Del total de viajeros, 1.112.661 usaron vuelos comerciales, de los que 1.059.709 (+4,4%) lo hicieron en vuelos nacionales y 52.952 (+26,3%) en vuelos internacionales.
Las operaciones aumentaron un 8,6% con respecto a 2024 y alcanzaron los 12.511 movimientos de llegada y de salida. Del total de operaciones, 9.440 fueron vuelos comerciales (8.469 a destinos nacionales y 971 internacionales).
El tráfico de mercancías alcanzó en 2025 las 421 toneladas de carga, casi un 34% más que el año anterior.
Datos de tráfico de diciembreEn el mes de diciembre, el Aeropuerto de Vigo registró 97.127 pasajeros, lo que supone un aumento del 2,4% con respecto al mismo mes de 2024. Un total de 938 aeronaves operaron en la pista viguesa el pasado mes, de las cuales 797 eran comerciales (712 nacionales y 85 internacionales). En el mes de diciembre, la terminal de carga viguesa movió un total de 50 toneladas de mercanc&ia
Aeropuertos Grupo Aena
Los aeropuertos del Grupo Aena (compuesto por 46 aeropuertos y dos helipuertos en España, el Aeropuerto de Londres-Luton y 17 aeropuertos en Brasil) cerraron 2025 con récord histórico de pasajeros: 384.837.183, un 4,2% más que en el año 2024; gestionaron 3.279.864 movimientos de aeronaves, un 2,4% más que en 2024; y transportaron 1.533.901 toneladas de mercancía, un 7,9% más que el año pasado.
En el mes de diciembre han pasado por los aeropuertos del Grupo Aena 27.929.791 pasajeros (un 3,7% más que en el último mes de 2024); se registraron 240.756 movimientos de aeronaves (+0,6%); y se transportaron 137.236 toneladas de mercancía, un 10,1% más que en diciembre de 2024.
Aena ya está ultimando el diseño de los planes de inversión que requerirán los aeropuertos de España los próximos años, con el fin de garantizar, como ha hecho siempre, la capacidad necesaria para su buen funcionamiento. Los récords de tráfico de los últimos años son una muestra clara de esa necesidad y de la situación que se producirá en los próximos años en las infraestructuras, que tendrán que adaptarse a la capacidad disponible y a los ambiciosos proyectos de ampliación y remodelación.