Historia

La aviación en la isla de La Gomera aparece en la década de los cincuenta, cuando se construye el aeródromo privado denominado El Revolcadero. Situado en el término municipal de Tecina, cuenta con una pista 09-27, un hangar y una pequeña caseta que hace las veces de torre de control. El 15 de julio de 1959 el aeródromo se abre al tráfico para uso particular de su propietario y como aeródromo de socorro y de trabajos de fumigación.

En 1962, como consecuencia de problemas de atención sanitaria, se inician los estudios para la construcción de un aeropuerto en la isla. Sin embargo, el proyecto no se lleva a cabo. Los estudios de viabilidad del aeropuerto se retoman en 1975, pero la apertura del aeropuerto de Tenerife Sur y la implantación de una línea de barcos rápidos relega nuevamente el proyecto.

En la década de los ochenta, problemas en la evacuación de heridos ponen de actualidad la demanda de un aeropuerto en la isla, por lo que finalmente, el 27 de julio de 1987, se firma un convenio entre la administración del Estado y el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Canarias para la construcción del aeropuerto de La Gomera. A los graves problemas orográficos de la isla se suma la protección del Parque Nacional de Garajonay, que reduce las posibilidades de terrenos para el aeropuerto.

La redacción de proyectos y la contratación de asistencias técnicas para su control y supervisión concluyeron a finales de 1990. El lugar elegido para el asentamiento del nuevo aeropuerto fue una meseta sobre los acantilados, a dos kilómetros del aeródromo de El Revolcadero.

A finales de 1994 se concluye la pista de vuelo 09-27, el estacionamiento de aeronaves y una pequeña calle de enlace, todo ello realizado en conglomerado asfáltico. En ambas cabeceras se realizan unas raquetas para permitir el giro de las aeronaves.

En abril de 1995, Aena se hace cargo de la conclusión de las obras. A finales de año se adjudica la construcción del área terminal.

El terminal de pasajeros se inaguró en junio de 1999. Distribuido en dos plantas, el edificio terminal incorpora elementos de la arquitectura típica canaria, con algunos toques modernistas. La puerta principal del edificio es una réplica de la puerta de la iglesia de la Asunción, situada en la capital de la isla, donde se dice que Cristóbal Colón oró antes de emprender su primer viaje hacia el descubrimiento de América.