Presentación

El aeropuerto de Burgos, situado a unos cuatro kilómetros al noreste de la capital, comenzó a operar tráfico comercial de aeronaves el 3 de julio de 2008. Las nuevas instalaciones permiten atender la demanda de tráfico aéreo, dentro de unos adecuados niveles de seguridad y calidad.

El aeropuerto ocupa una superficie de cerca de 230 hectáreas junto a las instalaciones del antiguo aeródromo y cuenta con un nuevo campo de vuelos para la operación de las aeronaves y una nueva área terminal que incluye un nuevo edificio terminal de pasajeros con aparcamiento de vehículos y un edificio multiservicios. Además, la intervención contempló la adecuación de los accesos al aeropuerto, así como otras actuaciones tanto de infraestructuras aeroportuarias como instalaciones propias de navegación aérea, que han dotado de capacidad suficiente al aeropuerto para atender las necesidades previstas de transporte aéreo.

En 2016, el aeropuerto de Burgos gestionó 4.682 pasajeros, 1.750 movimientos de aeronaves y 0,3 toneladas de carga.