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Alejandro Ruiz Duo es jefe de división del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales y colabora con AESPLA.

"En el fondo hago voluntariado por egoísmo ya que soy yo el que sale beneficiado en todos los sentidos"

Por: María Lloret y Carlos Pecharromán

Alejandro en su despacho durante la charla que mantuvimos con él.

Alejandro es jefe de la división del servicio de Prevención de Riesgos Laborales. Aterrizó en Aena en el año 2011 y después de unos años vinculado a la prevención de riesgos en el Aeropuerto de Tenerife Sur, dio el salto a la península en el año 2013.

Junto a Luis Martín, participa en la actualidad en el Aula de Emprendedores APRENDE Y EMPRENDE, una iniciativa impulsada por la Fundación Prevent con la colaboración de ESADE.

"Esta iniciativa que realizamos la conocimos a través de una asociación de empresas que se llama AESPLA y a la que pertenecemos; se nos comentó que se necesitaban tutores y me presenté", señala.

El proyecto es de la fundación Prevent en colaboración con ESADE, dice, es muy ambicioso ya que lo que se hace es desarrollar un plan de empresa para emprendedores, y es ahí donde intervienen los tutores. Al mismo tiempo, se da formación a estos futuros empresarios para que lleven sus proyectos con profesionalidad, ya sean pequeños o grandes. "Nuestra labor como tutores es guiarles en este desarrollo del plan de empresa", comenta.

"Lo que nos aporta es lo mejor, es un proyecto en el que por cada fracción de lo que das, se te devuelven cien, en el que aprendes que una persona con una ilusión es capaz de dejar a un lado muchas dificultades para demostrarte que todo puede salir y que el esfuerzo siempre se ve recompensado", añade.

"También ganamos amigos y todavía sigo quedando con la primera persona con la que compartí el proyecto que veo crecer y que la verdad, no sé si es porque fue el primero, pero me hace ilusión", agrega.

La tutorización es realizada fuera del horario laboral, y a aquellas reuniones que entran dentro de dicho horario, tanto Luis Martín –quien también nos cuenta su experiencia en este reportaje- como él, intentan llegar cuando pueden. "Luis es un gran entusiasta en general pero además tiene un conocimiento de la parte económica de las empresas mucho más profundo que el mío, así que su participación este año en el proyecto ha sido fundamental", menciona sobre su compañero.

Hasta ahora, Alejandro ha tutorizado dos proyectos: Nación Pirata y E-signos99. El primero de ellos trata de una empresa de gafas de sol, de la que parte de la venta recaudada va a un proyecto de realización de una prótesis que se puede imprimir en 3D y que se llama SUPERGIZ, en la que también participa medialab-prado. "Tuve la gran suerte de poder asistir al diseño de esas prótesis con mi hijo y con los niños a la que iban destinadas y fue un aprendizaje para los dos", nos cuenta.

El segundo proyecto es una academia de lenguaje de signos por internet que quiere hacer llegar a todo el mundo la posibilidad de aprenderlo. "La idea nos pareció magnífica desde el principio, en todas las reuniones con Juanma, que así se llama este emprendedor, tuvimos que depender de una intérprete y entendimos lo difícil que se hace la comunicación cuando no tienes una al lado. A una de las reuniones también vino mi hijo, Héctor,ya que no tenía con quien dejarle, y aunque tratábamos cosas del proyecto la interacción le fascinaba, aparte de que Juanma es muy simpático. Héctor se llevó a cambio saber decir en lenguaje de signos, hola, gracias y dinosaurio", relata.

Alejandro bromea con que realiza el voluntariado "por egoísmo”, ya que considera que son más cosas buenas las que él se lleva de esta experiencia que las que aporta a todos aquellos con los que colabora. “En el fondo hago voluntariado por egoísmo ya que soy el que sale beneficiado en todos los sentidos", concluye.