Historia

A principios de la década de 1920 la Armada española adquirió una amplia extensión de terreno junto a Santiago de la Ribera, en el Mar Menor, entre la carretera de Cartagena a Alicante y el mar, en un paraje que reunía inmejorables condiciones meteorológicas y una situación óptima para la práctica de la hidroaviación. En 1927 se inicia la redacción de los proyectos para la construcción de la base aeronaval y, al año siguiente, se inician las obras. Se construyen hangares, edificaciones para aulas, alojamientos, pabellones, una central eléctrica y almacenes, se perforan pozos para el suministro de agua potable, se erigen depósitos, un hangar para albergar un dirigible de tipo SCA en un extremo del campo, una fábrica de hidrógeno y un pequeño puerto.

Las instrucciones que organizan los servicios de navegación en aérea comercial en los aeródromos militares y navales abren al tráfico civil en 1929 las instalaciones de los aeródromos de San Javier y de Los Alcázares –aeródromo militar marino y terrestre establecido en mayo de 1915 al sur de esta población–. La actividad aérea de Los Alcázares se centra en esos momentos en la reconversión de pilotos para tripulación de hidroaviones. En 1920, se estableció ahí, durante un curso, la Escuela Elemental de Pilotos y, en 1921, la Escuela de Combate y Bombardeo Aéreo.

A principios de 1932 las obras indispensables para la utilización de la base de San Javier se encuentran en fase de conclusión, por lo que se inicia el traslado de los servicios de la Aeronáutica procedentes de Barcelona, que se instalan definitivamente en San Javier.

Apertura al tráfico aéreo comercial

En 1963 una ponencia de la II Comisión de la Asamblea Turística Provincial expresa la necesidad de solicitar al Ministerio del Aire la apertura al tráfico comercial de las bases aéreas de San Javier y Alcantarilla. La Academia General del Aire muestra una buena disposición a recibir tráfico comercial en la base aérea de San Javier en aquellos momentos en los que no existiese coincidencia de vuelos. Por otra parte, el tráfico comercial requiere de una serie de instalaciones y servicios de los que no dispone la base de San Javier y que habría que proporcionarle. Finalmente, el 20 de julio de 1964, queda oficialmente abierta al tráfico civil la base aérea de San Javier.

La apertura al tráfico aéreo comercial obliga a mejorar también las instalaciones del área de maniobras y, el 6 de mayo de 1965, un decreto autoriza la ampliación de la pista 05-23 hasta los 2.300 metros de longitud. Meses más tarde, se realizan la restauración y acondicionamiento de la calle de rodadura paralela y, en el mes de mayo de 1966, se inician las obras del estacionamiento de aeronaves, del edificio terminal y de una carretera de acceso desde la carretera de Santiago de la Ribera a Los Alcázares. Concluidas las obras, el 17 de mayo de 1967, se abre el aeropuerto de San Javier al tráfico aéreo nacional e internacional de pasajeros. El 1 de noviembre de 1968, recibe su primer vuelo regular procedente de Madrid y, posteriormente, se inician las operaciones con enlaces diarios a Barcelona y alternos con Almería.

Con el fin de posibilitar la llegada de los vuelos internacionales, en marzo de 1969, se crea la Delegación de la Aduana de Cartagena en el aeropuerto de San Javier, con habilitación ampliada para el despacho de viajeros, sus efectos y equipajes.

En la década de 1970 se lleva a cabo la mejora de la carretera de acceso al edificio terminal y al aparcamiento de vehículos; se instala un radiofaro NDB y un VASIS; se realizan la ampliación de la plataforma de estacionamiento de aeronaves, el refuerzo de la pista de vuelos 05-23 y la construcción de un edificio contra incendios.

En 1987 queda ampliada la habilitación de la Delegación de la Administración Principal de Aduanas de Murcia en el aeropuerto de la base aérea de San Javier para permitir los despachos de exportación de todo tipo de productos.

A principios de la década de 1990 se llevaron a cabo diferentes obras en el aeropuerto tras las que se le dotó de un edificio terminal de pasajeros, con una superficie de 3.500 metros cuadrados, suficiente para atender cuatro vuelos simultáneamente. En junio de 2004 se amplió el edificio terminal, que pasó a disponer así de 1.100 metros cuadrados más por su zona de llegadas. En 2006 se ampliaron la zona de salidas, que pasó a contar con más mostradores de facturación y una renovada sala de embarque, y la plataforma de estacionamiento de aeronaves, a la que se dotó de una capacidad para 11 aeronaves comerciales y 10 de aviación general. En 2011 se inaugura la segunda pista del aeropuerto, que se destina a uso militar, con lo que la pista ya existente puede utilizarse en horario matinal para operaciones de vuelos civiles, a excepción de restricciones puntuales.