Control de fauna

El aeropuerto de Málaga-Costa del Sol disponede un servicio de control de fauna basado en las técnicas de cetrería.

El aeropuerto de Málaga-Costa del Sol dispone, desde 1991, de un servicio de control de fauna basado en las técnicas de cetrería. El control de la fauna con rapaces se utiliza como método disuasorio para evitar que las aves y otros animales invadan el área de movimiento del aeropuerto. El objetivo fundamental de este servicio es la seguridad en el tráfico aéreo.

Las aves pueden causar serios daños a los motores y acristalamiento de los aviones, constituyendo un serio peligro que hay que evitar. Aunque los aeropuertos han utilizado distintos métodos disuasorios, la cetrería se ha mostrado como el sistema más eficaz para evitar el peligro de las aves.  La emisión del graznido de aves de presa o el lanzamiento de bengalas son métodos válidos temporalmente. Sin embargo, las aves se acostumbran a convivir con estas supuestas amenazas y el peligro de colisiones vuelve a estar presente.

Cetrería

El aeropuerto de Málaga-Costa del Sol utiliza un servicio de cetrería compuesto por cinco halconeros, dos perros de muestra  (compañeros de trabajo de los halcones) y un  equipo de  halcones  y águilas (especie Harris).  Con el dominio de las complejas técnicas cetreras,  patrullan todos los días por el recinto aeroportuario combinando sus técnicas: altanería, bajo vuelo y mano por mano; de esta manera, crean un espacio prohibido a las aves. 

En la altanería, el halcón vuela en círculos concéntricos alrededor del cetrero y del perro.  Cuando las aves se esconden, el perro ayuda a localizar la presa y a ahuyentarla para que vuelva a volar y sea apresada por el halcón. En el bajo vuelo y mano por mano, las rapaces van del puño del cetrero a la presa. Las  principales diferencias radican en que las técnicas de mano por mano y bajo vuelo son de acoso directo y  se utilizan para el control de lepóridos (liebre y conejo), garcillas, gaviotas y similares, mientras que la altanería es utilizada principalmente en vuelos preventivos.

Las aves rapaces que actualmente tiene el aeropuerto están permanentemente ahuyentando a la avifauna. Todos los días, se vuelan una media de seis aves que realizan vuelos disuasorios de entre diez minutos y media hora. No se repiten horarios ni lugares para evitar que las aves invasoras se acostumbren a una rutina de comportamiento que terminen conociendo y, por tanto, eludiendo.

En la mayor parte de las ocasiones, se llevan a cabo vuelos preventivos. Cuando se divisan bandadas,  el cetrero suelta al halcón para que expulse a las aves del recinto. La rapaz siempre realiza una selección natural y ataca a los pájaros más débiles y con menos posibilidades de sobrevivir, realizando con ello una selección natural y beneficiosa para la naturaleza.

Antes de realizar el vuelo, los cetreros pesan al halcón o al Harris. El control del peso determina, entre otros aspectos, la agresividad de la rapaz. A menor peso, mayor agresividad y por lo tanto mayor voluntad de cazar.  Además, se «dota» a la rapaz con un diminuto emisor de radio fijado en su cola que permite su fácil y permanente localización.

El adiestramiento de las aves rapaces lo realiza el cetrero del aeropuerto y  tiene una duración de tres o cuatro meses. En este periodo,  se refuerzan ciertas conductas y se castigan otras para conseguir que el halcón o el Harris se convierta en un aliado para la seguridad aeronáutica.

El aeropuerto de Málaga-Costa del Sol desarrolla también un programa de cría de Harris que asegura el mantenimiento y desarrollo de un servicio que ayuda, día a día, a proteger la seguridad del tráfico aéreo.