Agua

El objetivo del aeropuerto es la reducción de consumo de agua potable, sin reducir los niveles de calidad en la prestación.

Hasta el año 2012, prácticamente todo el agua consumida en el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol procedía de la captación, potabilización y suministro propio de aguas subterráneas, a partir de una red propia de pozos registrados en el organismo de cuenca. En los pozos se ha mantenido un permanente control de consumo y caudal tal y como determinan las oportunas autorizaciones de extracción y consumo. Está previsto que en el primer semestre de 2013 se inicie el abastecimiento de agua potable a través de la compañía municipal de aguas.

La escasez de agua supone un grave problema en el arco mediterráneo por lo que desde la implantación del sistema de gestión ambiental, el aeropuerto se planteó entre sus objetivos la reducción de consumo de agua potable, sin reducir los niveles de calidad en la prestación.

Por otra parte, tal y como exigen las dos Declaraciones de Impacto Ambiental de las obras de ampliación del Aeropuerto, se realiza la vigilancia del nivel freático y de la calidad de las aguas subterráneas mediante una red de piezómetros de control.

El saneamiento del aeropuerto se realiza mediante un sistema separativo, a través de redes independientes para la recogida de aguas pluviales y aguas residuales.

Las aguas residuales son tratadas, antes de ser vertidas al medio receptor, en dos depuradoras, una situada en la zona Norte del aeropuerto y otra en la zona Sur, para lo cual cuentan con las respectivas autorizaciones por parte del organismo competente. En la depuradora Sur también se tratan las aguas de sentinas de las aeronaves.

Para garantizar que las aguas vertidas al DPH son aguas limpias, la red de pluviales dispone de una serie de dispositivos separadores que retienen los hidrocarburos que pudieran ser arrastrados por las aguas pluviales, en concreto cinco plantas separadoras de hidrocarburos PSH y 19 arquetas ASH.

El vertido de aguas residuales y pluviales se controla con muestreos periódicos en los distintos puntos para verificar el cumplimiento de la legislación y con los parámetros fijados en los permisos en vigor.