Residuos

La actividad diaria aeroportuaria genera al cabo de un año alrededor de 10.000 toneladas de residuos que deben ser gestionados para preservar los recursos naturales, reducir la contaminación derivada de su acumulación y promover, siempre que sea posible, su adecuado reciclaje.

El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas dispone de tres zonas de recogida selectiva  en T123 –dos en plataforma y una en el área de urbanización– y cinco en el área de ampliación -cuatro en el edificio terminal T4 y la quinta en el edificio satélite (TS4). Todas ellas equipadas con contenedores diferenciados según el tipo de residuo y etiquetados adecuadamente.

Además, desde el año 2006, el aeropuerto dispone de una Estación de Transferencia y Punto Limpio de residuos sólidos, donde se acondicionan y se almacenan los residuos de forma previa a su reciclaje o valorización.

Los residuos generados se clasifican en:

  • Residuos peligrosos: constituyen aproximadamente el 5% del total, se generan principalmente en el mantenimiento de las instalaciones y equipos, y entre ellos se incluyen pilas, fluorescentes, baterías, equipos electrónicos y electricos, filtros, aceites usados, anticongelante y aguas con hidrocarburos. Para favorecer su control, estos residuos son retirados por una única empresa que gestiona su tratamiento de acuerdo a la legislación vigente.
  • Residuos no peligrosos o residuos urbanos: se recogen de forma selectiva para su posterior reciclado. Están formados por basura común, líquidos y sustancias de consistencia similar, papel, cartón, vidrio, neumáticos, madera, chatarra, restos vegetales, etc. Sólo la cantidad de papel y cartón retirada cada año supera las cuatrocientas toneladas.