Medio ambiente

El aeropuerto de Ibiza se encuentra en el parque natural de Ses Salines de Ibiza y Formentera. La gestión aeroportuaria siempre ha tenido en cuenta el entorno medioambiental con el objetivo de preservar su integridad para mantener el equilibrio natural de la zona donde está ubicado. Su actuación en el ámbito de la gestión medioambiental ha sido auditada y, desde junio de 2001, certificada por Aenor con la Norma ISO 14001.

El sistema de gestión medioambiental, en línea con la política de calidad medioambiental de Aena, permite identificar y evaluar los aspectos o elementos de las actividades aeroportuarias que pueden influir en el medio ambiente. Se fijan, para ello, cada año, una serie de objetivos de mejora viables.

Energía

El aeropuerto de Ibiza dispone de una central eléctrica propia, que recibe el suministro de energía eléctrica en alta tensión a través de GESA, y lo transforma en baja tensión por medio de más de diez subestaciones, distribuidas por todo el aeropuerto.

Agua

El suministro de agua del aeropuerto de Ibiza se lleva a cabo mediante captación y suministro propio de aguas subterráneas obtenidas con pozos. La distribución se realiza a través de cuatro redes separadas: agua potable, contraincendios, fluxores y riego. El agua para consumo humano se potabiliza mediante una planta de ósmosis inversa.

Las aguas residuales, generadas por el uso sanitario, se canalizan hasta una planta depuradora biológica propia del aeropuerto para su tratamiento. Posteriormente, se utilizan para riego subterráneo de los jardines del aeropuerto.

El aeropuerto realiza una estricta vigilancia de la calidad de las aguas depuradas mediante controles periódicos del afluente y de las aguas receptoras. Estos controles se reflejan en un plan de vigilancia que permite un seguimiento continuado.

La utilización de estas aguas depuradas para riego de jardines supone un ahorro considerable de agua de las captaciones.

Residuos

El aeropuerto de Ibiza gestiona todos sus residuos con gestores y transportistas autorizados por la Consellería de Medio Ambiente del Govern Balear, y realiza el inventario, la caracterización y segregación de los mismos.

Los tipos de residuos generados en el aeropuerto se dividen en tres tipos: los no especiales, es decir, los Residuos Sólidos Urbanos (basuras); los inertes, aquéllos cuya composición no altera el medio (papel y cartón, vidrio); y los especiales, que necesitan una gestión especial en cada caso.

La gestión de los residuos especiales está centralizada en un único punto, lo que permite llevar un control adecuado de la manipulación, almacenamiento y volumen generado, una reducción de residuos abandonados en el recinto aeroportuario y a la vez una separación correcta de residuos especiales de los residuos asimilables a urbanos (basura).

Los principales residuos que se recogen en dicha planta son: aceites residuales, bombillas y fluorescentes, neumáticos, pilas, baterías, botes metálicos o de plástico que han contenido residuos especiales, trapos y absorbentes sucios de aceite o hidrocarburos, restos de pinturas, disolventes, etc.

El aeropueto también promueve el reciclaje de ciertos residuos, con el objetivo de disminuir el volumen que se elimina en vertedero.

Ecosistemas

El aeropuerto de Ibiza se encuentra situado en el parque natural de Ses Salines de Ibiza y Formentera. Las instalaciones disponen de un servicio de control de fauna basado en el uso de aves rapaces para controlar la fauna de forma natural. La finalidad es mantener despejado de aves el recinto aeroportuario y controlar cualquier tipo de animal que pueda suponer algún riesgo para los equipos de tierra o instalaciones aeroportuarias, de forma que se garantice la seguridad de las aeronaves y del personal de tierra.

Además de su comprobada y natural eficacia, este servicio tiene una serie de ventajas, como no alterar el ecosistema del aeropuerto, no molestar en el funcionamiento habitual del mismo, no contaminar y, sobre todo, una fiabilidad óptima ya que, al contrario de los demás métodos, las aves nunca se acostumbran a la presencia de sus depredadores naturales.