Historia

Hasta el inicio de la guerra civil no se habilitan unos terrenos situados en la zona denominada «Es Codolá» como aeródromo eventual militar. Al finalizar la contienda, estas instalaciones se mantienen como aeródromo militar de emergencia.

En 1949, por una orden ministerial del 13 de agosto, el aeropuerto de Es Codolá se abre al tráfico aéreo civil, nacional e internacional de turismo, así como a escalas técnicas del tráfico internacional. Sin embargo, el aeródromo no cuenta con las instalaciones adecuadas y se cierra dos años después.

El desarrollo del transporte aéreo en las vecinas islas, principalmente en Mallorca, mueve a las autoridades locales a solicitar, a través de una junta técnico-mixta creada a estos efectos, la construcción de un aeropuerto en Ibiza. Fruto de los trabajos de esta junta es la declaración de urgencia, con fines de expropiación, de las obras de ampliación del aeropuerto de Es Codolá en noviembre de 1954. Los trabajos se inician en el verano de 1958 con un presupuesto que apenas alcanza las quinientas mil pesetas. Las primeras obras que se realizaron corresponden al arreglo de los barracones para poder ubicar en ellos los servicios del aeropuerto y una sala de viajeros.

Ampliación del aeropuerto

El 1 de abril de 1958, la compañía Aviaco comienza sus vuelos Ibiza-Palma e Ibiza-Barcelona, utilizando aviones Bristol 170. Le sigue la compañía Iberia, que inauguró sus líneas con Barcelona y Valencia el día 10 de julio de ese mismo año con aviones DC-3. La línea con Valencia se continuará posteriormente hasta Madrid, lo que permitió unir Ibiza con la capital en tan solo unas pocas horas, tres veces por semana.

La construcción de la primera fase de la pista de vuelo se inicia en el verano de 1960. En esta época también se inicia la instalación de una torre de control que había sido desmontada del aeropuerto de Palma de Mallorca y que se traslada a Ibiza.

En el mes de septiembre de 1961 se inician nuevas expropiaciones para poder ampliar el aeropuerto, que se vuelve a abrir oficialmente al tráfico en el mes de octubre, en esta ocasión tan solo para el tráfico nacional, con la clasificación de tercera categoría administrativa.

En 1962 comienzan las obras de ampliación de la pista de vuelo. Estas obras fueron insuficientes, ya que el incremento del tráfico aéreo y la puesta en servicio de aviones reactores obligan a una reforma profunda del aeropuerto.

En el mes de junio de 1964 se instaló un radiogoniómetro de VHF en la torre de control del aeropuerto y se expropiaron nuevos terrenos para la ampliación de la pista de vuelo. El aeropuerto cuenta por primera vez con balizamiento en la pista de vuelo e iluminación de la plataforma de aeronaves. En paralelo se inician las obras del edificio terminal de pasajeros, que se construye bajo el calificativo de «provisional».

Apertura al tráfico internacional

El 15 de julio de 1966 se abre al tráfico internacional y aduanero el aeropuerto de Ibiza, con horario de utilización permanente. Esta circunstancia permite la llegada de los primeros vuelos internacionales directos y la clasificación del aeropuerto, en 1967, como de primera categoría.

El crecimiento continuado del trafico obliga a dar un nuevo impulso a las infraestructuras del aeropuerto. En 1971 comienzan las obras de ampliación del estacionamiento de aviones, calle de rodadura y la «estación modular de tráfico no regular». Las obras de la nueva terminal concluyeron en 1973. El nuevo edificio, finalizado en 1973, funciona en primer momento como terminal internacional, y no incorpora el tráfico nacional hasta un año más tarde. El antiguo edificio pasó a utilizarse como bloque técnico y administrativo del aeropuerto.

A lo largo de la década de los setenta, se vuelve a ampliar el estacionamiento de aeronaves, se construye un nuevo acceso al edificio terminal y se adapta el campo de vuelos para atender a los Boeing 747. Entre 1984 y 1985 se realiza una profunda remodelación de la terminal de pasajeros, y el estacionamiento de aeronaves se amplía en 1988.

En 2002 se ampliaron la zona de facturación y los vestíbulos de espera, tanto para el flujo de salidas como para el de llegadas y en el 2004 se puso en servicio un aparcamiento para coches de alquiler.

Hoy en día el tráfico del aeropuerto tiene un crecimiento sostenido, que contribuye de manera sobresaliente al desarrollo económico de la isla.

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