Vertidos

El aeropuerto realiza controles de los vertidos de aguas residuales y otras sustancias que puedan contaminar el suelo.

Las aguas residuales son conducidas a la depuradora municipal, donde son tratatas antes de proceder a su vertido final.

La red de aguas pluviales cuenta con separadores de hidrocarburos en distintos puntos, con el fin de minimizar el riesgo de contaminación del suelo. Además, periódicamente se analiza una muestra de agua en el punto de vertido de esta red para comprobar su composición.

Para evitar que ciertas sustancias o residuos peligrosos pudieran contaminar el suelo de forma accidental, se han habilitado diferentes puntos en los que se almacenan con medidas de prevención de la contaminación, tales como cubetos de retención o medidas de absorción. Los posibles derrames de hidrocarburos producidos en la plataforma son recogidos mediante un equipo de aspiración que, si es necesario, se complementa con absorbentes que, una vez saturados, son gestionados como residuo peligroso.

La realización de prácticas de extinción de incendios con fuego real está restringida a la plataforma de prácticas contraincendios, incluso si se utilizan bandejas u otros elementos para prácticas con extintores. Esta plataforma, que simula el fuselaje de un avión instalado sobre balsas, cuenta con un sistema de recogida por separado de agua e hidrocarburos que permite la reutilización de ambos en prácticas posteriores mediante un sistema de bombas alimentadas por placas solares.

Para las prácticas de excarcelación se utilizan vehículos descontaminados en un centro de tratamiento de vehículos fuera de uso, de manera que en el proceso no sea posible la contaminación accidental de suelos.